Lo obra de David González es resueltamente autobiográfica, por lo que los hechos más destacables se pueden rastrear en su propia producción. Procedente de una familia trabajadora de Asturias, la niñez y juventud de David González está marcada por la experiencia de la vida en la calle de barriadas obreras. En su primera juventud, participa en un atraco por el que es condenado a prisión. Allí, la poesía le sirve al autor para mantenerse a flote de la durísima experiencia de la reclusión. Comienza a publicar en fanzines y otros medios alternativos, convirtiéndose en un activo miembro de la cultura antioficialista de los años 90. Recientemente su nombre ha sido incluido en varios diccionarios de literatura española, como el Diccionario Espasa de literatura española.
Un hombre acabado.¿David González?
¿Cómo percibe la actual poesía Española?
Pues creo que atraviesa uno de sus mejores momentos, con poetas de gran valía, aunque aún tiene que librarse del lastre de la tradición y de los poetas al servicio del poder.
¿Desde Ojo de buey, cuchillo y tijera, tu primer libro, hasta el reciente El debut del chico tatuado, qué sientes ha cambiado en la voz y la creatividad de David González?
Bueno, creo que ahora digo más cosas con menos palabras. También en mis libros he combinado la palabra con otras disciplinas artísticas; y en mi próximo libro, “No hay tiempo para libros”, he realizado unas cuantas innovaciones técnicas y formales.
¿Será la noche quien realmente le da sentido a la palabra Musa?
En mi caso, es la mujer, las mujeres, las que dan sentido a la palabra Musa.
¿El demonio nos comerá las orejas?
El demonio no existe: es pura ficción.
¿Qué poetas han dejado algún tatuaje en tus palabras?
Unos cuántos. Por si me dejo alguno en el tintero no voy a citar nombres de poetas españoles, salvo uno: Isla Correyero, cuyos poemarios me influyeron, y de qué modo, cuando empecé a escribir en serio, allá por el año 1997… De los extranjeros: Varlam Shálamov, Sharon Olds, Charles Bukowski, Raymond Carver, Carolyn Forché, Diane di Prima, Denise Duhamel, Roque Dalton, Jim Carroll, Marta Tikkanen…
¿De que va España, muchos autores se escudan en la memoria histórica (franquismo), pero cuál es la visión de David González?
La memoria histórica es necesaria para que no nos olvidemos de los crímenes del franquismo, impunes a fecha de hoy. Pero mi visión es que España se viene abajo: a la clase media y a los obreros, por no hablar ya de los más desfavorecidos de la sociedad, les están dando de hostias a muerte. Esto, ya digo, se viene abajo y hoy por hoy no veo a nadie capaz de levantarlo. El Partido Socialista Obrero Español, si tuviese un resto de dignidad y vergüenza quitaría de sus siglas la “O” de Obrero.
¿La cárcel?
Como la calle. Solo que sin mujeres.
¿La libertad?
Como la cárcel. En esta sociedad que vivimos, esa palabra no tiene ningún sentido, pues no existe.
¿Está la palabra prisionera y es el poeta en que viene forajido a media noche a mano armada a liberarla?
La palabra está prisionera, sí: de ciertos medios de comunicación, de ciertos escritores mediocres, de grandes grupos editoriales y de políticos que solo miran por su propio bienestar. El poeta, en efecto, es como un forajido, pero está bien que así sea, pues cuando el poeta se convierte en sheriff pasa a trabajar para los que tiene prisionera la palabra.
Biografía:
David González (San Andrés de los Tacones, 1964) es poeta y narrador español. Dirige, desde los años noventa, la colección de poesía Zigurat, editada por el Ateneo Obrero de Gijón. Su producción literaria se entronca, ideológicamente, con la poesía de la conciencia, pero no con el realismo sucio r ya que esta última corriente se caracteriza por su ficción autobiográfica, ni tampoco con la denominada poesía de la experiencia, ya que está última, según sus máximos representantes, es poesía de ficción, mientras que la literatura de David González, como él mismo la denomina, es Poesía de no ficción.
Su obra aparece en más de cincuenta antologías sobre poesía española y más de 25 libros de poesía editados, entre los que destacan Loser (catalogado el segundo mejor libro de poesía editado en España en 2009). También en 2003, su obra El demonio te coma las orejas ha sido traducida al alemán. Algunos de sus poemas han sido vertidos al portugués, al inglés, al alemán, al árabe y al húngaro.
Breve selección de poesía:
LA AUTOPISTA / David González
ya que tanto insistes
en que me lo corte
voy a explicarte
y será la primera y última vez que lo haga
por qué llevo el pelo largo
llevo el pelo largo
porque el ejército estadounidense
ofrecía una recompensa
de dos dólares
por cada cabellera de indio
que se le entregara
y los que la cobraron
así como los soldados
y mandos superiores
del ejército estadounidense
llevaban el pelo corto
o muy corto
llevo el pelo largo
porque el ejército franquista
en el patio de la casa en la que nací
le rapó la cabeza
a una de las mujeres de mi familia
cuyo hombre
acababa de ser fusilado
por negarse a defenestrar
niños de pecho republicanos
y los soldados que le raparon la cabeza
así como el resto de las tropas
y mandos superiores
del ejército franquista
incluido el puto francisco franco
llevaban el pelo corto
o muy corto
llevo el pelo largo
porque en el campo de concentración de mauthausen
a los deportados españoles
como ramiro santisteban
el superviviente octogenario que me lo contó
a los deportados españoles
una vez a la semana
los sábados
les hacían lo que entre ellos se conocía
como La autopista
esto es
les rapaban el pelo al cero
desde la frente hacia atrás
la autopista
y más adelante
cuando hitler estaba perdiendo la guerra
con ese pelo
se forraban las botas de los soldados alemanes
con ese pelo
y todos esos soldados alemanes
como también los que los sábados colaboraban
en el mantenimiento de la autopista
junto con sus respectivos mandos superiores
el hijo de la gran puta del fuhrer a la cabeza
y junto con el resto del pueblo alemán
llevaban el pelo corto
o muy corto
llevo el pelo largo por otra razón también:
muchas de las mujeres que conozco
me aseguran que con él así de largo
estoy mucho más guapo
y aparento muchos menos años
de los que en realidad tengo
así que en vez de estar dándome la gaita a todas horas
con que a ver cuando voy a que me corten el pelo
mejor te callabas la puta boca
eh
y te dejabas
crecer el tuyo
PROFETAS / David González
nadie es profeta en su tierra
hasta que no se encuentra
enterrado bajo ella
SACRIFICIO
me llamo david,
y me esfuerzo, me esfuerzo,
dios sabe que me esfuerzo,
dios sabe lo mucho que me esfuerzo,
y aunque no sea quién para decirlo,
no solo lo digo, lo escribo:
no creo haber obrado del todo
mal,
pero nada,
no hay nada que hacer:
el suelo que labro
no me quiere dar sus frutos,
el suelo que labro
no me quiere dar sus frutos,
como a caín,
pero yo me llamo david,
ya te lo he dicho,
y ni siquiera tengo un hermano
al que matar.
BETÚN / David González
Dedicado a todos los limpiabotas, en especial a los de Madrid y a los de Santo Domingo.
ven, acércate,
no tengas miedo:
solo quiero presentarte
el betún
en las manos
del muchacho
que limpia
que lustra
tus zapatos
tus botines
o tus botas:
el muchacho
el betún negro
sus manos:
¿se las vas a estrechar
o no?
MUDA /David González
cinto de piel
de serpiente pitón
billetera de piel
de serpiente pitón
botas de piel
de serpiente pitón
estoy
mudando la piel
luego te haré
morder la manzana
EDAD / David González
Esta tarde te he visto mayor.
Con la misma edad que tenías esta mañana.
Con la misma edad que tendrás esta noche.
Te he visto vieja.
Las primeras arrugas en tu pelo.
Las primeras canas en tu frente.
Los ojos, una bandera blanca.
La voz, sin eco, un payaso triste.
El vestido,
corto, de luto, roto a la altura de la rodilla.
Las medias,
con varices.
No me olvido de las botas: sucias, tronadas.
Ibas a bajar la basura:
en una mano, la bolsa con los desperdicios.
Sí.
Esta tarde te he visto
mayor, vieja, desengañada de la vida.
Sin casa propia. De renta. Con pufos:
el agua la luz la renta la comunidad el bar.
Treinta años haciéndole favores a todo el mundo
y a mí no me hacen más que putadas, todo el mundo,
dentro y fuera de casa, hasta mi madre…
Tu madre: diálisis: tres veces a la semana.
Tu novio, yo, enfermo crónico,
sin ninguna perspectiva de futuro,
con muy mal genio, caprichoso, y egoísta,
y gastizo…Poeta, además. Sin embargo,
cuando te veo así, mayor, vieja, una ancianita casi,
cuando te veo así, digo, te quiero más.
Te quiero. A secas. Sin adverbios. Te quiero.
Y aunque tienes más edad que yo, once años más,
y aunque tan solo hace tres que compartimos
pobreza y enfermedad,
me siento, puedes creerme,
como si realmente hubiéramos
envejecido juntos.
EL LENGUAJE DE LA LLUVIA /David González
¿estás bien conmigo?
sí.
¿y no te aburres?
no.
pero no estamos haciendo nada.
Sí estamos haciendo algo.
¿el qué?
estamos juntos.